lunes, 30 de julio de 2007

DIA DEL ABUELO

LA CERCA, Martes, 25 de julio de 2006
Día del Abuelo
Por Tomás Mañas, consejero de Bienestar Social
No es un día internacionalmente señalado, como puede ser el Día de las Personas Mayores que se celebra el 1 de octubre, pero es una jornada mucho más entrañable por lo que supone. Hoy conmemoramos el Día del Abuelo, una iniciativa en honor de San Joaquín y Santa Ana, con la que queremos rendir un sincero homenaje a unas figuras familiares insustituibles.
Son esas personas que nos dan cariño, protección, aliento y, por qué no decirlo, aquellos caprichos que nuestros padres no nos permitían. Son quizás los que con más añoranza recordamos cuando somos mayores y evocamos nuestra infancia.
Los abuelos, a pesar de los grandes cambios que una institución como la familia ha registrado en los últimos tiempos, siguen siendo unas figuras permanentes que continúan teniendo el mismo rol que antaño, ahora incluso con más atribuciones.
El ritmo de vida de la sociedad actual, en el que tanto el padre como la madre trabajan, ha propiciado que la presencia de los abuelos sea cada vez mayor y sus funciones se hayan incrementado como cuidadores de los más pequeños.
Muchos, en estas fechas estivales y vacacionales para los niños, saben perfectamente de lo que hablo. En estos meses se convierten en los padres, compañeros de juego, confidentes y cuidadores principales de los más pequeños de la casa, de los nietos.
En ellos, los abuelos vuelcan el tiempo, la dedicación y el cariño que en su día, por motivos de trabajo o por otras responsabilidades, no pudieron ofrecer a sus propios hijos.
El 26 de julio debe ser, por tanto, una jornada para dar un bien merecido homenaje a todas estas personas que nos han legado el mundo que actualmente tenemos. Un mundo que no es perfecto pero que, a buen seguro, es mucho mejor que el que ellos vivieron.
Por eso desde el Gobierno de Castilla-La Mancha, ponemos todo nuestro empeño en conseguir que la vida de las personas mayores sea lo más agradable, lo más cómoda posible y puedan disponer de todas las atenciones que precisen.
Programas como los de alojamiento residencial, viviendas de mayores, tele asistencia, ayuda a domicilio, estancias diurnas, turismo social o termalismo, por citar sólo unos pocos, son buena muestra de esto.
Sin embargo, deben ser las familias el principal apoyo del bienestar de sus mayores, por eso creo que todos juntos debemos recorrer un camino cuya única meta debe ser conseguir que nuestros abuelos puedan gozar de una vida tranquila y con todas las atenciones que se merecen.
Saluditos
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