sábado, 9 de julio de 2011


LA PORTA DE MANOLO MARTINEZ

UNA HORA PARA MI PUEBLO

Ahora que todo el pescado está ya vendido, ahora que las aguas vuelven a bajar, ahora que los ánimos se templan, ahora es la hora, creo, de hacer algo diferente. ¿Y si nos organizásemos y diésemos ejemplo?.
¿Que tal dar una hora, a la semana, para nuestro pueblo? Únicamente sesenta minutos cada siete días, menos de lo  que dura un partido de fútbol, para aportar algo a nuestra hermosa ciudad.
Desinteresadamente, por el simple placer de hacer algo bien hecho. Por dar ejemplo a nuestros hijos, por empezar a inyectarles ese bien, tan escaso hoy, que es aportar algo a la sociedad sin pedir, ni esperar nada a cambio. Una hora es poca cosa, pero si sumamos una hora tuya, otra hora suya, otra hora mía...acabaremos regalándole a nuestro pueblo, y por tanto, a nosotros mismos una infinto abanico de posibilidades, que ahora ni imaginamos. Por favor, no lean, ni vean, nada político tras estas palabras. Sólo el intento de un carmonense de romper esa fama que tenemos de apáticos, y de abrir la puerta a la imaginación, el único patrimonio que realmente nos pertenece las 24 horas de cada día. 
´Tan sólo es una idea que he querido compartir, espero alguna sugerencia, venga de dónde venga.
Aunque sólo haya servido para ponernos a pensar, ¿ y qué puedo yo hacer por Carmona ?, aunque sólo haya servido para plantearnos ¿cuántas horas perdemos tirados en el sofá el fin de semana ?, aunque sólo sirviera para que media docenas de utópicos, o locos, nos conociéramos delante de una cerveza, y charlásemos sobre posibles actuaciones al servicio de nuestro pueblo, aunque sólo sirviera para que tu hijo, y el mío, se conociesen un domingo mientras donaban una hora a su pueblo. Por que lo hermoso sería, que consiguiésemos aglutinar a todas las edades en este utópico intento de hacer cosas que pisoteen la rutina, y que nos haga algo más generosos. Por favor, amigos blogueros, pasadlo. Gracias.
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