domingo, 7 de octubre de 2012

UN SIGNO DE INTERROGACIÓN



  • J. de Mairena

    Alguien llamó al timbre que sonó como un signo de interrogación, por la hora, y por que los que teníamos que estar ya estábamos en la casa donde habito , tras levantarme de mi confortable sofá donde doy descanso a mis huesos cada día después de mi agotadora jornada de trabajo , me acerqué a la puerta intrigado y deseoso de satisfacer mi curiosidad de saber quien era , al abrirla hallé tras la misma a un muchacho con la mirada triste y el pelo anillado que parecía remolcar alguna pena, tras identificarse este me dispuse a escuchar a ese que para mi era un desconocido, me estuvo explicando durante un breve momento que se encontraba desosegado por que teniendo una familia con mujer y dos hijos no tenía donde alojarla, al menos esa noche, por que lo habían desahuciado de la vivienda que ocupó como inquilino, al no poder pagar la renta por que se encontraba sin trabajo desde hacia ya un año, yo entonces le pregunte al extraño que por que me contaba eso a mi que no lo conocía de nada, diciéndole que si a caso no tenía familia o amigo a quien contar sus inquietudes o pedir ayuda que creo es lo que necesitaba , el muchacho se entretuvo algo más en su exposición de los hechos y me explicó que quería ocupar por la fuerza una casa abandonada que linda justo con la mía y que solo venía a advertirme que si escuchaba fuertes golpes en la calle que no me asustara que sería él tratando de abrir la condenada puerta a patadas, yo en ese momento sentí como si la pena que el arrastraba fuera mía también y como no quería hacerla mía le rogué desesperado que hiciera un esfuerzo y buscara algún conocido o pariente que le diera auxilio al menos por esa noche, a lo que el me respondió que no tenia a nadie en quien confiar , añadiendo, si no por que iba él a meterse en este berenjenal, yo enseguida me percaté primero que tendría además de mucha soberbia y problemas tales con la familia como para llegar a este extremo y segundo alguna doble intencionalidad de llamar la atención a las autoridades locales para que estas lo socorrieran y le arreglaran el tremendo problema definitivamente sin tener que arrodillarse ante algunas personas que le pisarían su orgullo sin bacilar, y también pensé, mientras este me observaba con la mirada de un loco, que “andaba listo” si pensaba que esas mismas autoridades que habían permitido que una familia entera se quedara sin techo en una noche fría , y digo fría por el desasosiego del alma que le entra a los hombres de buena voluntad en estas circunstancias tan desoladoras, iba a ahora a ayudar a resolver su tremendo problema. Ellos y ellas están muy ocupados sirviendo a los poderosos y a ellos mismos haciendo leyes ( ya tienen la herramienta legal para robar y engañar al pueblo) que den rienda suelta a la codicia por encima de todos sus semejantes, llegando a hacer esclavos a todo el pueblo llano. Como pueden permitir los gobernantes que halla leyes que permitan que los bancos, si no les pagas algunos meses de la hipoteca, estos legalmente se queden con todo el dinero que hace años le has estado pagando , con la vivienda y además tengas que seguir pagando la hipoteca que no puede pagar , en que ley moral y ética cabe todo esto ¿ estamos a caso en una dictadura encubierta por una democracia?
    Por otro lado pensaba yo, a caso la ambición y la codicia no era al fin y al cabo lo que había arrastrado a nuestro protagonista hasta este lodazal donde se encontraba sumido, en realidad yo pienso que todos los hombres y mujeres lo llevamos en los genes y que éste sujeto, y a lo mejor no lo sabremos nunca, que hoy es victima de la codicia mañana si le brindaran la oportunidad pudiera llegar a ser el cazador en vez de el cazado.


    El hombre tiene que reflexionar sobre estas cuestiones, tiene que salir de los extremos del capitalismo y el monopolio, la solución está en el equilibrio tan difícil de conseguir, y es ahí donde hay que dedicar todos los esfuerzos.
    El mundo está en manos de los especuladores, que no son otros que los que quieren hacer fortuna con el mínimo esfuerzo, solo deben ser recompensados los que lo hacen mediante el trabajo y el esfuerzo, como nuestros vecinos los germanos que en una mayoría solo creen en el trabajo y por eso están a la cabeza de Europa.
    Hay que unir todos los pueblos españoles en un solo pueblo gigantesco, aunar todos los esfuerzos en uno solo, el de los grandes empresarios, el de los autónomos y el de los trabajadores, solo así podremos levantar un país que ahora mismo no es de nadie y que en soledad solo seremos carne de los lobos.

    Juan de Mairena
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